23/03/2026
Hay cosas de mi madre y mías que solo entendemos nosotras.
Pero también hay una parte de nuestra historia que sí quiero contar…
Hace unos años mi madre tuvo un tumor en el oído y desde entonces solo oye por uno.
Y lejos de dramatizar, hemos aprendido a normalizar algo muy importante: cuidarse.
Acompañarla a su revisión auditiva se ha convertido en uno de esos pequeños rituales que, sin darte cuenta, significan mucho más de lo que parecen.
Y este año, además, me ha tocado a mí también. Porque muchas veces pensamos que las revisiones son solo para gente mayor… pero con tanto ruido, auriculares y el ritmo que llevamos, los jóvenes también vamos perdiendo audición sin darnos cuenta.
Porque no va solo de oír mejor…
va de no perderte nada de lo que quieres seguir viviendo.
Este mes nos hemos sumado a un reto muy bonito con : llegar a 10.000 revisiones auditivas.
Porque no, los audífonos no son ningún drama. Son calidad de vida.
Nosotras ya nos hemos unido… y la verdad, da tranquilidad saber que estás cuidando algo tan importante. publi