03/06/2017
Los podólogos alertan de los riesgos en los estudios de pisada realizados por marcas deportivas y centros comerciales
metadeporte01/06/2017
Medicina DeportivaPortada0 Comentarios 0
Un estudio de pisada ofrecido por una persona sin titulación puede acarrear “consecuencias en la salud podológica del sujeto y en su rendimiento deportivo“. El auge de este tipo de pruebas a deportistas aficionados en centros comerciales o marcas deportivas suele derivar en una recomendación de tipo de calzado o en la venta de una plantilla premoldeada que no siempre se ajusta a lo que realmente se necesita. Es una de las conclusiones que presenta el informe sobre ‘Estudios de la pisada en el deportista y sus riesgos’, encargado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (CGCOP) a la Sociedad Española de Biomecánica y Ortopodología (Sebior) y a la Sociedad Española de Podología Deportiva (Sepod). El documento señala que “recomendar una plantilla concreta premoldeada o estándar, o un tipo de calzado corrector según un estudio de la pisada u otro tipo de análisis, sin el informe del podólogo o del médico, puede constituir un ejercicio de diagnóstico y prescripción enmascarado; en cuyo caso, supone un acto de intrusismo, o al menos de inclusión en competencias profesionales propias y exclusivas del médico y del podólogo”.
La utilización de este tipo de servicio como reclamo publicitario “aporta únicamente parámetros que vienen a corroborar y completar un análisis y exploración podológica-biomecánica, previa y necesaria para llegar a un diagnóstico certero”. Según el informe, “tanto estas pruebas como cualquier equipamiento técnico complementario, requieren de unos conocimientos adquiridos con una formación específica, y acorde con las competencias legales que se otorgan a cada profesión, según el caso”. El documento deja claro que “las plataformas de análisis de las presiones plantares, estudio de la huella, estática y dinámica, o estudio de la pisada, son un equipamiento complementario para llegar a un diagnóstico biomecánico del sujeto; por tanto, de valoración por personal facultativo capacitado”.
“Excesivamente simplista”
El máximo órgano de los podólogos españoles completa sus conclusiones con un artículo del British Journal of Sports Medicine, que advierte que la prescripción de calzado deportivo según análisis del pie entre “supinador, pronador, o neutro”, es excesivamente simplista y potencialmente perjudicial para una adecuada salud del sujeto. Un diagnóstico biomecánico certero incluye pruebas exploratorias del miembro inferior y del pie. Entre ellas, rangos de estabilidad articular, patrones torsionales, determinación de disimetrías, estudio de las cadenas musculares, estudios posturológicos, análisis de las presiones plantares y estudios de la marcha y del gesto técnico deportivo.
El CGCOP indica que la presencia de alteraciones estructurales del miembro inferior y pies puede suponer la aparición de un mayor número de lesiones o agravar patologías existentes. De hecho, “el riesgo de sufrir lesiones deportivas es de aproximadamente el 50% y, aunque un porcentaje elevado son lesiones menores, cuando se hacen recurrentes pueden desembocar en lesiones crónicas graves”. Cabe reseñar que el 34% de los atletas consulta al podólogo por lesiones en sus pies, un 22% por lesión en la rodilla y un 4% por lesión en la cadera. Deportes como el pádel, el triatlón o la carrera -en sus distintas modalidades de ‘trail’, maratón o medias distancias-, son los que mayor incidencia tienen en las extremidades inferiores, según el informe, con lo que demuestra “la indudable influencia de la zapatilla deportiva como elemento preventivo o factor predisponente de las lesiones”.