08/02/2026
A veces no sabes explicar qué te pasa.
No hay una emoción clara,
ni un motivo concreto al que señalar.
Solo bloqueo, saturación,
o una sensación persistente de estar desbordada por dentro.
Y aun así, sabes que no estás bien.
Este tipo de malestar suele generar mucha duda y culpa:
“si no sé qué me pasa, quizá no es para tanto”,
“si no puedo explicarlo, quizá exagero”.
Pero entender lo que nos ocurre no siempre es inmediato.
Hay procesos que necesitan tiempo, palabras prestadas,
y un espacio donde no haga falta llegar con todo claro.
También eso forma parte de la terapia.
Sostener lo que todavía no tiene nombre
ya es una forma de cuidado.
Quizá esto te resuena.