12/01/2026
Aunque enero marca el inicio de un nuevo año, para el organismo supone un auténtico periodo de adaptación. Después de semanas de cambios en horarios, alimentación y descanso, el cuerpo necesita reajustarse para recuperar su equilibrio y bienestar.
Lejos de ser falta de voluntad, muchas de las sensaciones típicas de enero tienen una base fisiológica. Por eso, este es un mes clave para escuchar al cuerpo y acompañarlo.
🔎 Estos son 3 aspectos clave que debes tener en cuenta en enero:
1️⃣ Energía en reajuste
En invierno, el organismo necesita gastar más energía para mantener la temperatura corporal y adaptarse a la menor exposición a la luz solar. Esto puede traducirse en cansancio, apatía o dificultad para concentrarse en la vuelta a la rutina.
Para favorecer una energía más estable, es importante apoyar los procesos metabólicos con una nutrición adecuada y micronutrientes implicados en la producción energética y la adaptación al estrés.
2️⃣ Digestión y equilibrio intestinal
Los cambios de alimentación y horarios durante las fiestas pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal. Cuando el intestino se resiente, no solo se afectan las digestiones, sino también el metabolismo, el estado de ánimo y la vitalidad.
Por eso, enero es un buen momento para cuidar el intestino y ayudar a restaurar su equilibrio, sentando una base sólida para el bienestar general.
3️⃣ Defensas tras el esfuerzo
Después del sobreesfuerzo de las fiestas y de una posible falta de descanso, el sistema inmunitario puede quedar más vulnerable. El frío y la rutina diaria hacen de enero un mes especialmente importante para apoyar las defensas y favorecer una recuperación progresiva del organismo.
Enero no va de hacerlo todo perfecto desde el primer día, sino de darle al cuerpo lo que necesita para volver a su equilibrio natural.
✨ Cuidarte ahora es una inversión para el resto del año.
¿En qué aspecto notas más el impacto de enero? Te leemos 👇