26/01/2026
La verdadera identidad del terapeuta es la humanidad...
La conexión con la humanidad es la base misma de la profesión del terapeuta. No se trata simplemente de aplicar técnicas clínicas, sino de ofrecer un encuentro humano auténtico, caracterizado por la empatía, la aceptación incondicional y la presencia. Esta conexión se percibe como una llamada del -corazón- para acompañar al ser humano en su complejidad, vulnerabilidad y riqueza.
La postura "humanista" del terapeuta:
Inspirado por Carl Rogers, este enfoque sitúa al ser humano en el centro, valorando su potencial de crecimiento, sus emociones y sus necesidades, en lugar de centrarse únicamente en la patología. El terapeuta actúa con autenticidad (congruencia) y ofrece una perspectiva positiva incondicional, aceptando al paciente tal como es.
La relación como herramienta de sanación:
El vínculo terapéutico no es simplemente un marco; es la herramienta principal para la sanación. La calidad de la presencia del terapeuta, su capacidad de conmoverse y su empatía ayudan a reconstruir la confianza y la seguridad interior en el paciente.
Empatía y compasión:
Implica sentir y comprender el sufrimiento de la otra persona sin sentirse abrumado, para poder actuar y ayudarla. La empatía, incluso a través de las emociones compartidas, valida la experiencia del paciente.
Reconocimiento de la dignidad: El terapeuta reconoce la dignidad inherente de cada persona, lo que implica respetar su autonomía y ritmo.
La humanidad del terapeuta: La terapia es un privilegio que permite una intimidad excepcional y la apreciación de la diversidad humana. El terapeuta debe permanecer conectado con su propia humanidad para apoyar a la otra persona.
En fin, la humanidad en mi esperanza más deseada debería ser la identidad de todos!
Y por eso me siento cada vez más viva gracias a mi vocación y al encuentro diario con el otro y los seres vivantes en general!
Gracias y que tengamos todos una buena semana. Cuídate ❤️