18/02/2026
Hace 10 años necesitaba demostrar el valor de la terapia ocupacional.
Hoy sé que no necesito demostrar nada.
He aprendido que la Terapia Ocupacional no se define por el material más llamativo, ni por el método más caro, ni por el protocolo más cerrado.
Se define por el razonamiento clínico.
Por el vínculo.
Por el trabajo en equipo.
Y por tener el criterio suficiente para sostener tus decisiones.
También he aprendido algo más incómodo:
Tener vocación no significa trabajar gratis.
No significa disculparte por cobrar.
No significa renunciar a tener normas claras.
Tengo vocación.
Y también tengo un negocio.
Y ambas cosas pueden convivir.
Después de 10 años, tengo más criterio.
Y menos miedo.
Si este post te resonó, guárdalo.
Y dime:
👉 Profesional: ¿qué es lo que ya no negocias?
👉 Familia: ¿qué intervención te ayudó de verdad?
Os leo.