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“KANGEIKO” 54 aniversarioARTES MARCIALES Y YOGA28 de marzo al 4 de abril 2026CADELARIO (SIERRA DE BEJAR) Salamanca
25/01/2026

“KANGEIKO” 54 aniversario
ARTES MARCIALES Y YOGA
28 de marzo al 4 de abril 2026
CADELARIO (SIERRA DE BEJAR) Salamanca

Los ríos sagrados de la India y la leyenda de ZuéFirmas, Pedro López Pereda2026-01-22Comparte este posts en tus redes so...
25/01/2026

Los ríos sagrados de la India y la leyenda de Zué
Firmas, Pedro López Pereda
2026-01-22
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El agua llega del cielo a las montañas en forma de nieve. El agua es el origen de la vida, pero en los fríos tiempos ancestrales no existían la nieve ni el hielo. Una mujer cambió el destino del universo físico y con su generosidad llegó el calor y el agua brotó en la Tierra. Así los ríos sagrados dieron vida al planeta y purificaron nuestro cuerpo y mente. Escribe Pedro López Pereda.

Foto de AJAY KUMAR
Esta es su historia:
El nacimiento de los ríos sagrados: La Leyenda de Zué y el Llanto del Cristal
Hace muchos siglos, cuando las montañas no tenían nombre y en los valles no existían ríos, vivía en las alturas una joven llamada Zué. Ella no era una humana común; era la encargada, con su esencia glacial, de cuidar que la nieve nunca se derritiera para mantener el equilibrio del planeta.
Zué vivía en una cueva de obsidiana, rodeada solo por el viento y el eco de las piedras. Sin embargo, su corazón albergaba una soledad profunda.
Una tarde de sol intenso, Zué escuchó una melodía que no provenía del viento. Era un canto subterráneo, una voz que vibraba desde lo más profundo de la montaña.
El encuentro imposible
Zué puso su oído contra el suelo y descubrió que era el Espíritu del Fuego, que habitaba en las raíces del mundo. Él entonaba un canto sobre el calor, sobre los colores rojos del atardecer que ella nunca veía y sobre la pasión interna que hace que la tierra tiemble.
Zué consiguió conversar con él, a través de las rocas durante lunas enteras y se enamoró de aquel calor que nunca podría tocar, y el Espíritu del Fuego se enamoró de la pureza de la nieve cristalina que ella protegía.
El sacrificio de cristal
El destino de ambos era imposible: si él subía, la montaña se destruiría; si ella bajaba, su esencia glacial se derretiría.
Desesperada por estar cerca de su amado, Zué tomó la decisión de entregar su cuerpo a la naturaleza. Se sentó en la grieta más profunda de la cumbre y se dispuso a inmolar su propia esencia.
Zué permitió que el calor del Espíritu del Fuego la envolviera por primera vez. Al hacerlo, su cuerpo de escarcha comenzó a transformarse. No se ev***ró, sino que se convirtió en una sustancia nueva, pura y transparente: el agua, y sus lágrimas nacidas del cristal se transformaron en el símbolo del amor en la tierra y se mezclaron con el hielo que al expandirse acabó de romper la roca que siempre les había separado. Este lugar se convirtió en el primer “portal de energía” donde el calor salió para expandirse por la atmósfera.
El nacimiento del primer río sagrado
En el lugar donde Zué entregó su cuerpo, brotó un hilo de agua cristalina que corría con la fuerza del latido de un corazón. Fue el primer cauce de aquella montaña, pero no el último.
El agua nació fría como la esencia de la guardiana, pero brilló con destellos dorados cuando el sol la tocó, recordando el calor de su amante.
Desde entonces, en el nacimiento del primer río sagrado, el aire siempre es más puro y las flores que crecen en sus orillas nunca mueren, pues se alimentan del amor que logró unir el cielo con el corazón ardiente de la Tierra.
Muy importante
Durante siglos, los humanos que ascienden a las altas montañas dicen que el murmullo del agua no es más que Zué susurrándole secretos al Espíritu del Fuego que sigue bajo la tierra y algunas veces brotan juntos en los llamados portales energéticos en forma de fuentes termales.
En 1995 pude sentir, o posiblemente me imaginé, el espíritu de Zué junto al monasterio de Phuktal en el Himalaya. Es uno de los más aislados del Tibet, ubicado muy cerca de los 4.000 metros de altura y en su parte alta tiene una cueva vinculada al rey maligno Zué y a otros personajes vinculados a este nombre. En cambio, lo que yo veía por las mañanas, cuando los rayos del sol llegaban a la tierra, era el milagro de la conversión de la nieve que cubría toda la montaña en agua que bajaba por los regatos en busca de un río sagrado que bañase los valles de la India. Yo sentía solo el espíritu de la bondad de nuestra Zoé, no la de los otros personajes del mismo nombre relacionados con la cueva del monasterio.
«El agua no es solo vida; es el recuerdo de un abrazo de amor que la tierra no pudo contener.»
Ríos sagrados en el hinduismo
En la India los ríos sagrados se consideran diosas vivientes como Zué, y son centros de peregrinación y rituales de purificación.
Bañarse en sus aguas borra el karma negativo y purifica cuerpo y mente.
Morir cerca del Ganges o la inmersión en sus aguas concede la liberación del ciclo de reencarnaciones.
La tradición hindú destaca a siete ríos, conocidos como los Saptanadi:
→Ganges (Ganga): El más sagrado, se cree que sus aguas eliminan pecados y otorgan inmortalidad; sus orillas son cruciales para ritos funerarios. Desciende del Himalaya y es símbolo de purificación y vida.
Se cree que el Ganges nació de los cabellos del dios Shiva para bendecir a la humanidad, y que sus aguas tienen el poder de liberar el karma.
Es cuna de la civilización. Es la cuenca fluvial más poblada del mundo, vital para la vida de cientos de millones de personas.
Millones de personas se bañan en él para purificarse, y las cenizas de los difuntos se esparcen en sus aguas para alcanzar la liberación del ciclo de reencarnaciones.
→ Yamuna: Unido al Ganges en Prayag, es personificado por la diosa Yamuna.
→ Sarasvati: Es quizás el más fascinante de todos los ríos de la India, porque, a diferencia del Indo o el Kaveri, el Sarasvati es un río «perdido» que hoy existe principalmente en los textos sagrados y en la memoria espiritual, aunque actualmente, la ciencia moderna ha encontrado rastros físicos de su existencia.
En el Rigveda (el texto más antiguo de la India), el Sarasvati no es solo un río; es el más grande de todos. Con el tiempo, la pureza del río se personificó en la diosa Sarasvati, la deidad del conocimiento, las artes y la música.
Hace unos 4,000 años, el Sarasvati comenzó a desaparecer de los registros históricos.
En la ciudad de Prayagraj (anteriormente Allahabad), ocurre uno de los eventos espirituales más importantes del mundo: el Triveni Sangam. Es la unión de tres ríos: Ganges, Visible y terrenal; Yamuna, Visible y profundo; y Sarasvati, Invisible y espiritual.
Los peregrinos creen que, en este punto exacto, el Sarasvati emerge desde el subsuelo para mezclarse con los otros dos, creando el lugar más sagrado para el baño ritual.
→ El Indo (Sindhu): Es un río transfronterizo que atraviesa tres países: China (Tíbet), India y Pakistán. Nace en la meseta tibetana, cerca del sagrado Monte Kailash, a unos 5,500 metros de altura. El nombre del río es la raíz de las palabras «India» e «hindú». Los antiguos griegos lo llamaron Indós, derivado del persa Hind y el sánscrito Sindhu.
Civilización del Valle del Indo (3300 – 1300 a.C.): Fue una de las primeras civilizaciones urbanas del mundo
Para las tradiciones hindú, jainista y budista, representa la fuerza, la abundancia y la purificación.
→ Krishna: Es uno de los ríos más largos y sagrados de la India, considerado el «hermano» o la contraparte meridional del Ganges
Lleva el nombre del Señor Krishna, una de las deidades más veneradas del hinduismo. Se cree que bañarse en sus aguas durante festivales como el Pushkaram (que ocurre cada 12 años) purifica el alma.
A lo largo de sus orillas se encuentran centros espirituales milenarios como el templo de Mallikarjuna.
→ Kaveri (Cauvery): El río Kaveri (también escrito como Cauvery) es el tercero más importante del sur de la India y, para los habitantes de los estados de Karnataka y Tamil Nadu, es tan sagrado como el Ganges. Se le conoce cariñosamente como la «Ganga del Sur» (Dakshina Ganga).
Según la leyenda, el sabio Agastya tenía el río en su kamandalu (recipiente de agua). El dios Ganesha, en forma de cuervo, lo volcó para que el agua fluyera y aliviara la sequía de la región.
Se dice que incluso el río Ganges viene a bañarse en el Kaveri una vez al año (en forma de flujo subterráneo) para limpiar los pecados que los humanos dejan en ella.
Pedro López Pereda. Creador del centro Namaskar de yoga y autorrealización en la línea de Antonio Blay. Presidente de la Fundación Yoga y de la Asociación Yoga Meditativo. Miembro de la Asociación Nacional de Profesores de Yoga. Maestro de Reiki.
Ha publicado, entre otros libros: El mandala oculto (2017), El cuenco vacío (2018) y Las leyendas del Yoga. El origen mitológico de la meditación, el pranayama y las posturas de yoga (2021).

24/12/2025

Desde Salamanca FELICITAMOS TANTO A LOS BUENOS COMO A LOS MALOS.
EL INVIERNO es el embazo, generador de vida. Que ésta abarque a todos los seres del universo.

https://www.youtube.com/shorts/Mg6Wr5ooiFk
12/12/2025

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🎯 ¿Y si pudieras liberarte —de verdad— del ruido mental? En este video desarmamos creencias, rompemos las falsas certezas y te damos herramientas práctica...

Buscando el chakra del poder 3/ Ajna, la puerta celestialFirmas, Pedro López Pereda2025-11-25Comparte este posts en tus ...
02/12/2025

Buscando el chakra del poder 3/ Ajna, la puerta celestial
Firmas, Pedro López Pereda
2025-11-25
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Hemos recibido argumentos que nos sugieren que el Tercer Ojo es el símbolo de la capacidad de percibir el plano superior, un sexto sentido que nos lleva ante la sede de la sabiduría universal o ante la luz de los niveles superiores de conciencia. Escribe Pedro López Pereda.
Ilustración de un manuscrito dedicado a Brahma. Wikicommons.
Pero entre todas estas capacidades hay una cualidad que destaca sobre todas las demás, y es en ella en la que queremos centrarnos en este apartado.
Algunos maestros dijeron que el Tercer Ojo era la «ventana del alma». Hoy diríamos que es “la ventana hacia la supraconciencia” y por ello un punto de conexión directa con la fuente infinita de sabiduría.
El sexto sentido
Y parece que hay consenso en que el Tercer Ojo es el instrumento que nos permite «ver» los planos sutiles, el mundo invisible para los ojos convencionales y obtener una visión profunda de uno mismo y del universo.
A continuación, hemos creado un relato inédito en forma de cuento mitológico, con una rica información simbólica que conforma una historia llena de contenido y expone, de forma sencilla, por qué el tercer ojo es el portal personal que nos permite acceder al conocimiento primordial y como se originó.
El cuento mitológico sobre el origen del Tercer Ojo
–Introducción
El monte Meru es una montaña sagrada en la cosmología de varias religiones asiáticas, incluyendo el hinduismo, el budismo y el jainismo.
No es una montaña física, como otras cumbres del Himalaya, sino un concepto mítico y cosmológico. Es la sede de los dioses, pues se le considera la residencia del dios Brahma y el hogar para 33 millones de dioses (devas).
Se le sitúa en algún lugar al “norte del Himalaya”, justo en el centro de la Tierra. Míticamente, sus laderas están formadas por diferentes piedras preciosas y sus picos son de oro. Se le describe con una altura de proporciones cósmicas (varios cientos de miles de kilómetros).
Desde un enfoque simbólico, el monte Meru representa la estabilidad y el logro espiritual. A la vez, tiene la capacidad de conectar con las regiones infernales. Se le considera el eje fundamental del universo y el punto de conexión entre todos los reinos de la existencia. Conecta el cielo (la morada de los dioses), el reino humano (la Tierra) y el inframundo (los reinos infernales o de los Asuras).
En el hinduismo, además de ser la morada de los dioses, es el destino final de los sabios y la cumbre de la divinidad.
Aunque es un concepto mítico, algunos lo identifican con el Monte Kailás (ubicado en el Tíbet).
–Descripción de la narración
En la cima del monte Meru se encuentra Brahmapura, el palacio y la ciudad del dios creador Brahma. Antes de la creación del reino humano (la Tierra), un grupo significativo de devas le dijeron a Brahma que querían experimentar la mortalidad y la materia, para así complementar sus conocimientos y su sabiduría.
Le pidieron a Brahma que construyera un reino material donde lo tangible les sirviese para tomar conciencia desde cero y donde pudiesen experimentar todas las sensaciones físicas. Los devas habían estudiado que, si experimentaban lo tangible, encarnándose en un cuerpo físico donde olvidasen totalmente su origen y condición, podrían tocar, oír, ver y sufrir, y así valorarían con más intensidad la gran armonía cósmica del reino de los dioses.
Brahma les comprendió y decidió buscar un lugar alejado de la corte suprema del monte Meru, donde los devas pudiesen formarse y crecer de forma autónoma sin las influencias de los otros dioses.
Para crear el reino de los mortales, Brahma siguió el recorrido del río Ganges, que desciende directamente desde los reinos celestiales hasta la cima del Meru. En un punto concreto, el agua se dividía en cuatro grandes corrientes que fluían hacia un espacio que en aquel tiempo estaba vacío, y fue allí donde Brahma decidió crear el Universo físico.
Estas cuatro corrientes formaron los cuatro puntos cardinales que limitaron el Universo, a la vez que se crearon el tiempo y el espacio.
Para construir el mundo, Brahma formó de su propia esencia tres grupos de creadores:
En primer lugar, constituyó el grupo de los operarios, con los suministros necesarios para construir la parte material. A este grupo lo llamó Tamas.
Seguidamente estableció un equipo de su propia esencia, con experiencia para percibir lo físico y controlar y dirigir la obra. A este grupo lo llamó Rajas.
Y, por último, un equipo con proyectistas que se encargarían del proceso de diseño y de buscar soluciones a todos los avatares que surgiesen en la evolución de la creación. A este tercer grupo lo llamó Sattva.
Los devas agradecieron a Brahma su generosidad y comentaron que, cuando tuviesen su hogar, querían ser totalmente autónomos.
Brahma aceptó sus condiciones y les concedió plena autonomía y libre albedrío.
Después les dijo:
“En el mundo de los seres mortales os encontraréis totalmente engañados por el poder creador de las tres gunas de la Naturaleza, Tamas, Rajas y Sattva. Y por eso, el mundo material no me reconocerá a mí como el Hacedor.
Todas las manifestaciones creadoras de Sattva, Rajas y Tamas emanan de mí. Ellas están en mí, pero yo no estoy en ellas. Aunque soy el Hacedor, tenéis que saber que yo no seré partícipe en el proceso de la Creación, y así seréis libres y autónomos para vuestro propio crecimiento. Si yo actuara, interferiría en vuestra libertad y en los objetivos fundamentales de vuestra vida física: vuestro crecimiento interior y la expansión de la Conciencia”.
Los devas le dijeron que ellos se responsabilizarían de su propio sustento y el resto de su vida física le llevarían en sus oraciones.
Brahma les comentó que él también los tendría siempre en su corazón y, para no dejarles totalmente solos, decidió crear un santuario en el lugar donde se dividían las cuatro corrientes del Ganges. Allí se asentarían bodhisattvas a los que podrían acudir a pedir consejo para su crecimiento espiritual y ayuda en algunos temas puntuales que concretó con ellos.
Si en su existencia física no los necesitaban, los bodhisattvas (nuestros guías espirituales) no los molestarían de ningún modo.
Por último, les dijo que también construiría, en un lugar secreto, un pórtico celestial que uniera el reino de los humanos con el reino divino. Esa puerta se abriría, para volver a conectar con el reino celestial, a aquellos devas que alcanzasen un alto nivel de conciencia y recordasen su lugar de procedencia. A aquella portada la llamó Ajna, el Tercer Ojo.
Esta puerta simbolizaba el ascenso del practicante espiritual y sería el símbolo del deva que había pasado de los reinos bajos del sufrimiento a los estados superiores de sabiduría, compasión y liberación.
De esta forma, los devas iniciaron el camino de la encarnación que los llevaba a una nueva y compleja vida.
Puntos fundamentales del cuento mitológico
Vamos a destacar siete puntos de esta narración:
1.En este cuento mitológico se vincula claramente el crecimiento espiritual de los seres de luz (devas en la historia) a un plano tangible de aprendizaje llamado reino material o de los mortales (la Tierra), que aporta distintos niveles de conocimiento y de experiencia.
En este plano se “materializa” el proceso de evolución y crecimiento de los seres espirituales. No hay un límite para el crecimiento. El conocimiento es eterno y no tiene medida.
Es importante tener en cuenta que la expansión de la conciencia está muy unida a lo tangible, a lo que se puede tocar y experimentar (del mismo modo que no se puede hacer una página web sin un ordenador tangible, es también más lógico vincular la expansión de la conciencia a un plano inconsciente, es decir, a un plano físico y tangible que evolucione en un tiempo determinado).
2. Otro punto interesante en nuestro cuento mitológico es que, cuando un ser decide encarnarse, renuncia a su autoconciencia y entra en una especie de sueño donde poco a poco la va recuperando. Podemos considerarlo un trabajo de autodescubrimiento, una oportunidad única de convertirse en un ser íntegro con plena autonomía. En este punto se encuentra la meta final del proceso de nuestro desarrollo: el Tercer Ojo (la puerta celestial).
3. En esta historia se puede apreciar que no hay obligación para los seres de encarnarse en un plano más denso. Esto puede chocar con algunas creencias, sobre todo si pensamos que la decisión viene motivada por la posibilidad de una expansión de conciencia más amplia y no por una “deuda” arrastrada. En el texto se afirma claramente que el proceso de crecimiento de un ser en un plano determinado es totalmente voluntario: los devas (los seres espirituales) se encarnan libremente en el reino de los mortales para continuar su aprendizaje con otras herramientas diferentes.
4. Cada ser que está en este o en otros planos tiene su propio plan trazado. El conocimiento interior se ofrece a todo el que quiera acceder a él. La ignorancia es la falta de conocimiento, su reverso.
Hay que hacerse consciente de la ignorancia con la que venimos al plano material y llenarla de Luz. Por este motivo, un ser iluminado es el que tiene menos capas de ignorancia en sí.
5. Los seres que están en una envoltura física tienen que aprender a trascender la parte más densa de sus envolturas para poder volver a su origen.
La apertura del Tercer Ojo permite contactar con la dimensión superior. Esta portada celestial aumenta la comprensión de aquel que posee una conciencia despierta, ayudándole a avanzar en su camino del autoconocimiento. La posibilidad de contactar con los bodhisattvas (nuestros guías) también forma parte de nuestro crecimiento.
6. La conciencia nutre al Ser y el amor abre el pórtico celestial al plano superior.
Los seres que están en una envoltura física tienen que aprender a trascender la parte más densa para poder volver a su origen. La Luz es conciencia y amor. El amor es la fuerza más poderosa del Universo.
El amor es la fuerza que permite al ser humano mover la llave que abre el tercer ojo, la entrada al reino divino, y nos permite contactar con una dimensión superior.
7. Por último, es interesante comprobar que, en el cuento mitológico, el Universo físico o reino de los mortales es un sistema ternario. Es decir, en su evolución, construcción y desarrollo intervienen tres cuerdas vibratorias, en sánscrito gunas, que son Tamas (la energía o los operarios), Rajas (la percepción o dirección de obra) y Sattva (la inteligencia o los proyectistas). Un sistema ternario permite crear un mundo tangible con una gran riqueza de diseño, algo que matemáticamente no permitiría un sistema binario como el informático

Menús yóguicos/ El energizante y ligeroBienestar, Nutrición2025-11-24Los menús yóguicos se basan en una alimentación con...
01/12/2025

Menús yóguicos/ El energizante y ligero
Bienestar, Nutrición
2025-11-24
Los menús yóguicos se basan en una alimentación consciente que busca nutrir el cuerpo y equilibrar la mente. Se inspiran en la tradición ayurvédica, priorizando ingredientes frescos, naturales y fácilmente digeribles. Esta propuesta de hoy, muy sencilla, aporta cantidades ingentes de vitalidad y energía y a la vez favorece el control del peso. Escribe María Marta Rodriguez.
Foto de Rachel Claire
Desayuno:
Papilla de avena cocida con leche de almendra, canela, semillas de chía y rodajas de plátano.
Infusión de jengibre y limón.
Almuerzo:
Arroz integral con lentejas (tipo dal) con cúrcuma y comino.
Verduras al v***r: zanahoria, calabacín y brócoli.
Yogur natural con un toque de miel.
Cena:
Sopa de calabaza y zanahoria con jengibre.
Ensalada fresca de hojas verdes, pepino y semillas de sésamo.
Té de menta.
El recetario de hoy
• Papilla de avena con plátano y semillas de chía (1 porción):
½ taza de avena integral
1 taza de leche de almendra (o cualquier leche vegetal)
½ plátano en rodajas
1 cucharadita de semillas de chía
½ cucharadita de canela
1 cucharadita de miel (opcional)
Preparación:
En un cazo, calienta la leche vegetal a fuego medio.
Añade la avena y cocina durante 5‑7 minutos, removiendo para que no se pegue.
Agrega la canela y las semillas de chía, mezcla bien.
Sirve en un bol, añade las rodajas de plátano por encima y un chorrito de miel si deseas.
Bebida: Infusión de jengibre y limón:
1 trozo pequeño de jengibre fresco en rodajas
1 taza de agua caliente
½ limón exprimido
Dejar reposar 5 minutos, colar y beber.
• Arroz integral con lentejas y verduras al v***r (para 2 personas):
1 taza de arroz integral
1 taza de lentejas cocidas
1 zanahoria, 1 calabacín, 1 taza de brócoli
½ cucharadita de cúrcuma
½ cucharadita de comino
Sal marina al gusto (opcional, pequeña cantidad)
1 cucharadita de aceite de oliva o ghee
Preparación:
Cocina el arroz integral según las instrucciones del paquete.
Cocina las lentejas en agua hasta que estén tiernas. Puedes añadir una pizca de cúrcuma y comino mientras se cocinan.
Cocina al v***r las verduras hasta que estén tiernas pero aún crujientes.
Mezcla el arroz con las lentejas, añade un chorrito de aceite de oliva o ghee.
Sirve acompañado de las verduras al v***r.
Postre: Yogur natural con un toque de miel o canela al gusto.
• Sopa de calabaza y zanahoria con ensalada fresca (2 personas):
1 taza de calabaza en cubos
1 taza de zanahoria en rodajas
1 trozo pequeño de jengibre fresco
2 tazas de agua o caldo vegetal
Sal marina ligera y pimienta negra al gusto (opcional)
1 cucharadita de aceite de oliva o ghee
Preparación:
En una olla, calienta un poco de aceite o ghee y sofríe ligeramente el jengibre.
Añade la calabaza, la zanahoria y el agua (o caldo).
Cocina a fuego medio hasta que las verduras estén tiernas (10‑15 min).
Tritura con una batidora hasta obtener una crema suave.
Añade sal y pimienta al gusto y sirve caliente.
• Ensalada fresca:
Hojas verdes variadas
Pepino en rodajas
Semillas de sésamo
Aliño: limón y unas gotas de aceite de oliva
Bebida: Infusión de menta.
María Marta Rodríguez es experta en ayurveda y nutrición consciente, dedicada a promover hábitos saludables que integran cuerpo, mente y espíritu. Su enfoque holístico ayuda a equilibrar la salud a través de la alimentación natural y el bienestar integral.

Dirección

Calle GOMEZ ARIAS 7
Salamanca
37006

Horario de Apertura

Lunes 11:00 - 22:30
Martes 18:00 - 22:30
Miércoles 11:00 - 22:30
Jueves 18:00 - 22:30
Viernes 11:00 - 22:30
Sábado 11:00 - 19:30

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