11/02/2026
El lunes de Lucía empezó del peor modo posible: bloqueada en la cama. Ese viejo pinchazo en las lumbares había vuelto con tanta fuerza que ni siquiera podía ponerse los zapatos para ir a trabajar. La mezcla de mala postura en la oficina y el esfuerzo del fin de semana la había dejado fuera de juego.
Una búsqueda desesperada en Google la llevó a Sfisionatur.
Allí descubrió que su dolor no se solucionaba solo "tronchando" la espalda.
En su sesión en San Vicente del Raspeig, encontraron la verdadera raíz del problema: una lesión antigua escondida. No fue magia, fue entender su cuerpo. Gracias a un tratamiento combinado personalizado, Lucía pasó de la inmovilidad el lunes a entrar en su oficina el martes con una energía renovada.
Porque en Sfisionatur no vendemos masajes, vendemos la libertad de recuperar tu rutina.