19/02/2026
Aprendí a respirar cual instrumento. Aprendí a mover mis costillas, mi diafragma, mi cuerpo, tal y como había que hacerlo porque era la manera de proyectar la voz en un escenario. Durante años, sin saberlo, sin ser consciente, llené de tensiones añadidas a mi cuerpo y a mi voz. No aprendí que para hacer un gesto respiratorio determinado que implicara fuerza y sostén, era posible hacerlo sin tensión, y más aún, sin añadir tensión a la que por naturaleza e historia ya traía encima. ¿Te imaginas? Es como si acabas de comer con amigos un banquete de los buenos y, sin haber hecho la digestión ni haber dejado espacio, te vas con otros amigos a darte otro banquete. Y así sucesivamente.
Años después pude integrar todo esto de otra manera.
El cuerpo ha de encontrar y respetar su propio ritmo primero, encontrarse con la respiración natural del momento. Vernos a nosotros mismos a través de nuestra respiración. Saber de dónde parto para saber hacia dónde voy, cómo ir, o qué necesito. Consciencia de la respiración.
Y aquí aparece algo tan simple como una pelota de tenis. Un objeto cotidiano que, colocado bajo la espalda, el diafragma o incluso en puntos concretos del suelo pélvico, ayuda a liberar tensiones profundas que ni siquiera sabíamos que estaban ahí. La pelota no “corrige” nada: invita. Invita a que el cuerpo ceda, a que el tejido se ablande, a que el espacio interno se abra sin esfuerzo. Es una forma amable de recordarle al cuerpo que no necesita empujar para respirar, que puede soltar, que puede confiar.
Abrir espacio y sentir es fundamental. Sin descubrir ese espacio no me daré cuenta del poco espacio que tenía.
No es aprender a respirar, es reconectar con lo que ya sabemos hacer.
www.anacuerdoespacioraices.es
espacioraices.blogspot.com
respirar breath