20/04/2026
¿Estar bien es estar bien siempre?
Como si la vida emocional pudiera mantenerse quieta, sin temblores ni nudos. Desde la Bioenergética, esa expectativa no solo es irreal: nos desconecta de la vitalidad que nos sostiene.
El cuerpo no busca perfección, o equilibrio absoluto, busca movimiento.
El bienestar no es un estado fijo. Es respiración, expansión, contracción. Hay días en los que la energía fluye y otros en los que se queda atrapada en el pecho, la mandíbula o el vientre.
La incomodidad no es un fallo: es información que pide espacio. Por tanto hay que reorganizarse a menudo.
Hay cuerpos, que al sentir tensión se paralizan. No por debilidad, sino porque aprendieron que sentir era peligroso. Entonces el malestar se vive como un abismo del que escapar.
En Bioenergética trabajamos devolviendo soporte al sistema:
- pies en la tierra
- respiración disponible
- pequeñas descargas
- contacto con la fuerza interna ......
No se trata de superar el malestar, porque en ocasiones (muchas) no depende nosotros, sino de sostenerlo sin colapsar.
Y aclaremos que estar bien no es no sentir.
Es poder atravesar lo que aparece sin rompernos en pedazos. Decir: esto duele, esto mueve, y aun así puedo estar conmigo. La tolerancia a la incomodidad es madurez encarnada.
Cuando ampliamos nuestra capacidad de sentir (lo placentero y lo displacentero) dejamos de exigirnos perfección, dejamos de huir y dejamos de confundir malestar con fracaso.
Ahí empieza una vida más honesta, más presente, más viva.
Para más info sobre las sesiones de Terapia corporal Bioenergética:
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