06/04/2026
Después de Semana Santa es normal sentir cierta pesadez, desorden en los horarios o la sensación de “tengo que volver a cuidarme ya”.
Pero no necesitas compensar ni exigirte de más.
Muchas veces, lo que mejor funciona es lo más sencillo: volver a tus horarios habituales, recuperar comidas más estructuradas y retomar tu rutina poco a poco.
Sin culpa. Sin prisas. Sin convertir la vuelta en una fuente de estrés.
Cuidarte también es volver con calma.