12/02/2026
Durante muchos años entendí algo muy importante:
entrenar no era un objetivo puntual, era una forma de vivir.
Al principio entrenas porque te gusta.
Luego te das cuenta de que te hace sentir bien.
Y con el tiempo empiezas a sumar hábitos que hacen que todo sea sostenible.
Alimentación más equilibrada.
Descanso.
Suplementación cuando tiene sentido.
No para hacer sacrificios, sino para seguir sumando motivación.
Primero piensas en llegar a los 40.
Luego a los 50.
Y cuando los superas, entiendes que no te imaginas una vida sin cuidarte.
Porque cuidarte te permite disfrutar.
Entrenar, salir, hacer deporte con tus hijos, sentirte bien contigo mismo.
Cuando las personas empiezan a crear estos hábitos, no solo mejoran físicamente.
Mejoran mentalmente.
Ganan autoestima.
Se sienten más seguras.
Empiezan a elegir mejor cómo quieren vivir.
Y ahí es cuando cuidarte deja de ser un esfuerzo
y pasa a formar parte de tu día a día.
__