02/01/2026
Me descubro como en otras ocasiones
buscando entre mis pisadas,
papeles doblados, pieles cosidas o quizás
alguna moneda suelta que me recompense.
Pero esta vez me pregunto el porque,
de esta necesidad de ser recompensado.
Busco entre los retazos del día,
como quien degusta una comida
en búsqueda de sus especias.
Camino acompañado, o soy yo quien acompaña.
Después de hora y media marchando,
compartiendo…
la queja se ha diluido.
Ese pegamento de amor, enfado, tristeza,
limites y alegrías,
poco a poco va dando sus frutos.
Son ya, varias las horas transcurridas desde que
el alimento de los rayos
atravesaran las lamas de la persiana.
Erróneamente trato de sumar los momentos,
uno a uno,
mientras mi atención se divide entre
las palabras que escucho y la frustrada búsqueda.
Y llega, en el instante en el que dejo de añadir,
me quedo quieto,
y observo todo el día transcurrido.
Asoma, como el sol hace unas horas
a través de la persiana.
El deseo de lo material,
para complementar la falta de afecto.
Algo sólido que pueda calmar el sentimiento
que se ha ido fraguando.
Felicidad.
Cruda. Sin aristas. En todo su esplendor.
Tan camuflada, tan evasiva.
Sonrío,
dejando que nos acompañe
el tiempo necesario.
Si eres hijo,
padre,
y sientes la necesidad de ser escuchado,
de reencontrarte contigo,
te invito a encontrarnos en este espacio.
Transformarnos desde el aquí y ahora.
Presencial
Sopela (Bizkaia)
Online
https://www.goizekoizarra.biz/
📩 goizekoizarraterapia@gmail.com
☎️ 613.05.90.06