02/01/2026
Knossos se describe como la Casa del Hacha Doble, el lugar donde el laberinto no es un enigma sino un camino único, sinuoso, que conduce al centro y vuelve a salir por la misma ruta. Es el espacio donde se manifiesta el tauros, el toro sagrado, unido al rey que lleva el nombre ritual de Minos, “el dedicado a la luna”. Allí, el llamado Minotauro no es un monstruo, sino el rey con máscara de toro, guardián de la cámara subterránea central, como su contraparte asiática, Yama con máscara de toro, gobierna los caminos del inframundo.
En Knossos, la figura de Ariadna, “la Muy Sagrada”, sostiene el hilo que guía a través del laberinto, un símbolo del viaje uterino y del retorno hacia el renacimiento. Los saltadores de toros establecen allí los movimientos rituales que más tarde inspirarían otras formas de contacto con el toro divino. El complejo entero está asociado a los patrones laberínticos cretenses, visibles también en la esvástica lunar de brazos curvados que giran en sentido antihorario, vinculada a lo femenino, lunar, misterioso y sagrado.
Knossos se relaciona también con la antigua Diosa del Mar, pues el dios griego Poseidón fue originalmente la Posidaeja minoica, una divinidad femenina del mar. En su entorno aparecen figuras como las Ursae, las nodrizas del infante Zeus, vinculadas a la cueva Dictéa y al culto de la madre‑osa.
Todo en Knossos —el toro, el laberinto, el hilo, el hacha doble, la esvástica lunar, la sacerdotisa lunar, el rey‑toro, la cámara central— forma parte de un mismo lenguaje ritual que gira en torno a la muerte y el renacimiento, la luna, el inframundo uterino y la Gran Diosa.
Fuente: "The Woman Dictionary of Symbols & Sacred Objects" de Barbara G. Walker