16/03/2026
El sistema nervioso también responde a la incertidumbre.
No solo reaccionamos ante peligros concretos.
La ambigüedad, la espera, lo que no sabemos cómo va a terminar, también activa el cuerpo.
La incertidumbre prolongada puede generar tensión constante, dificultad para descansar, irritabilidad o sensación de amenaza difusa. No porque algo esté "mal" en ti, sino porque tu sistema nervioso está intentando anticiparse a lo imprevisible.
Cuando no hay claridad, el cuerpo se mantiene en alerta. Busca señales, analiza, se prepara. Es una forma de protección.
En psicoterapia tratamos de comprender qué está activando esa alerta y de construir, poco a poco, espacios de seguridad interna y externa.
La incertidumbre es parte de la vida.
Aprender a habitarla sin que nos desborde también es un proceso.
psicólogostarragona