20/02/2026
El dolor pide tiempo, no soluciones rápidas.
Vivimos en una cultura que exige alivio inmediato, respuestas claras y cambios visibles cuanto antes.
Pero el dolor no funciona así, no se apaga con consignas ni se repara con recetas rápidas.
Cuando el sufrimiento ha sido profundo, necesita ser escuchado, acompañado y sostenido en el tiempo.
En psicoterapia no buscamos acelerar procesos, sino crear un espacio donde el dolor pueda desplegarse sin ser forzado, sin ser negado, sin tener que "mejorar" para ser aceptado.
Sanar no es llegar rápido, es poder quedarse el tiempo necesario hasta que algo empieza, poco a poco, a encontrar sentido.
psicología