19/12/2025
El Grinch es una historia que habla del Trauma Complejo y de cómo se puede sanar.
El Grinch desde muy pequeño sufrió rechazo y humillación por ser diferente.
En la escuela, durante los festivales navideños, los otros niños se burlaban de su aspecto, de su voz y de su incapacidad para encajar. Entendió que la Navidad no era amor ni unión, sino una excusa para que la gente mostrara su crueldad disfrazada de alegría. Tras tanto sufrimiento se apartó de todos.
Sin embargo, incluso en su soledad, no estaba completamente solo. Max, su perro, le acompañaba. No le importaba si el Grinch era diferente, verde o gruñón.
Max seguía creyendo en él. Y a través de su lealtad y mirada de confianza, el Grinch empezó a romper las murallas que el trauma había construido.
Max le enseñó que no toda la humanidad es cruel, que el amor verdadero no hace ruido ni humilla, y que la bondad puede existir incluso después del daño.
Gracias a su perro, el Grinch comprendió que su odio no era contra la Navidad en sí, sino contra el dolor que había vivido. Y al entender eso, su corazón comenzó a sanar.
No fue un milagro repentino, sino un proceso: aprender a creer otra vez, aceptar el pasado sin dejar que lo defina y abrirse, poco a poco, a la posibilidad de que el mundo también puede ser amable.
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