25/01/2026
No pedimos nacer.
Aprendemos a vivir caminando.
Y aun así, no queremos partir.
La vida es dualidad sagrada.
Luz y sombra.
Dolor y gozo.
Nacimiento que duele y alma que celebra.
Despedidas que liberan y, al mismo tiempo, desgarran.
Todo aprendizaje nace del contraste.
¿Cómo conocer la alegría sin haber cruzado la tristeza?
¿Cómo honrar la salud sin haber sentido la herida?
La dualidad no se combate: se integra.
Es la maestra del camino.
Lo que recuerdas no es lo que fue,
es lo que tu alma interpretó.
La memoria se teje desde el inconsciente,
y cada quien recuerda desde su herida o su sabiduría.
No se borra el sendero recorrido,
pero sí puede resignificarse.
El desierto enseña tanto como el manantial.
La verdadera medicina es la resiliencia:
alquimizar la herida en fuerza,
el dolor en conciencia,
la caída en poder interior.
Nada fue en vano.
Todo fue experiencia.
Todo fue iniciación.
Honrar lo vivido con gratitud es acto de sabiduría ancestral.
Venimos a sentir, a aprender, a volvernos más humanos…
y a dejar huella.
Nunca te arrepientas de lo hecho con amor.
En cada instante fuiste tu mejor versión posible.
Mañana es un buen día para mirar tu VIDA con nuevos ojos.
Con respeto y Amor
🌺Mujer Medicina Zenú 🌺