07/02/2026
(Sin spoilers)
Acabo de ver Short Term 12
y una vez más se confirma lo que llevo tiempo luchando y defendiendo:
estamos conteniendo conductas, no reparando heridas.
Centros llenos de normas.
Adultos agotados apagando fuegos.
Niños aprendiendo a callar en lugar de sanar.
Mucho control.
Poca reparación emocional.
Y no — no basta.
Porque un niño tranquilo no siempre es un niño en paz.
A veces solo es un niño que ha aprendido a reprimirse.
Mi lucha es clara (aunque incomode):
Dejar de tratar el comportamiento como el problema
y empezar a tratar el trauma como la causa.
Menos castigo.
Más comprensión.
Menos control.
Más vínculo.
Y para poder reparar — hay que formarse.
Mirar más allá de la conducta.
Entender emoción, trauma y desarrollo.
No todo el mundo está dispuesto a hacer ese trabajo profundo.
Pero es ahí donde empieza el verdadero cambio.
Porque contener calma el momento.
Pero reparar transforma vidas.
Y yo no quiero niños que “se porten bien”.
Quiero niños que estén bien por dentro.