14/03/2026
Hay semanas en las que no estoy tan presente por aquí, pero eso no significa que no estén pasando cosas. Muchas veces es justo al contrario: son semanas de mucho aprendizaje, trabajo y vivencias que después también repercuten en cómo acompaño a mis pacientes.
Estas últimas semanas han sido intensas, pero también muy enriquecedoras.
He seguido formándome, leyendo y ampliando mi mirada para poder entender mejor cada caso y acompañar de una forma cada vez más completa y rigurosa.
También ha habido algo que siempre me emociona especialmente: ver la evolución de mis pacientes y recibir mensajes que me recuerdan que todo este esfuerzo tiene sentido.
Entre protocolo y protocolo, sigo creando, probando recetas y buscando maneras de hacer que las pautas sean no solo terapéuticas, sino también realistas y fáciles de integrar en el día a día.
Y, además, también ha habido aprendizajes desde casa. El proceso de mi hija me ha hecho observar todavía más de cerca cómo aspectos como la respiración oral o el desarrollo del paladar pueden influir en la salud mucho más de lo que solemos pensar.
Y en medio de todo eso, también he intentado hacer espacio para parar, descansar y conectar con los míos. Porque para cuidar mejor, también es importante cuidarse.
Gracias por estar al otro lado y por acompañarme también en esta parte más personal del camino 🤍