10/03/2026
Belén lleva conmigo desde el principio de todo.
Desde aquellas primeras clases hace casi cinco años.
Ha sido de esas alumnas que cualquier profe sueña tener: constante, generosa, siempre dispuesta a ayudar, y con una forma de estar que hace que todo el mundo le tenga cariño.
Como trabaja a turnos (y además es enfermera, que ya sabemos lo que significa eso…), ha pasado por todos los grupos.
Y en todos deja lo mismo: buen ambiente, apoyo y una sonrisa.
Cuando tuve el accidente, también estuvo ahí. Acompañando, ayudando, sumando.
Por eso me hizo tanta ilusión recibir este mensaje suyo esta mañana desde Argentina.
Una foto preciosa practicando Natarajasana, la postura de la bailarina, al otro lado del mundo… y con el detalle de compartir ese momento conmigo.
Es curioso cómo el yoga hace estas cosas.
Empiezas enseñando una clase…
y con el tiempo se crean vínculos que viajan contigo a cualquier parte del planeta.
Belén sabe además que me encanta viajar…
y que Argentina está en mi lista de sueños desde hace años… Así que imaginarla allí practicando yoga y acordándose de su profe… ha sido un regalo.💝
Gracias por seguir llevando el yoga contigo allá donde vas.
Porque al final, el yoga no es solo lo que pasa en la esterilla del estudio… también es todo lo que nos llevamos a la vida.
Y a veces… hasta la otra punta del mundo. ✨