27/02/2026
La otra cara de la vida profesional del Yoga y con la que seguro que muchos profesores se ven tan identificados. Por eso creo que hay que empezar a darle visibilidad, porque el drenaje al que algunas personas nos someten es agotador.
Se cuentan con los dedos de las manos, por suerte, con los años, representan un porcentaje muuuy pequeño de la realidad frente a una comunidad de alumnos que se ayuda, apoya y respeta. Pero sé bien que cuando estás empezando, dando tus primeras clases o con tu centro recién abierto, es demasiado frecuente encontrar "negociaciones"como ésta.
Yo cedía, por miedo a perder al alumno, a no ingresar suficiente... Pero sobre todo cedía por falta de valor e incapacidad para defender un respeto que me había ganado.
Profes, no os diré nada más que ánimo con este tipo de personas.
Para el resto, dejemos varias cosas claras:
- esto es un negocio legítimo con una política de pagos a cambio de un servicio. Si no la cumples, estás robando.
- a quien estás robando no es una multinacional o un lobby, es a un pequeño autónomo que malsobrevive mes a mes.
- además de su dinero por su trabajo, le estás robando tiempo y ganas, le estás drenando por no hacerte cargo de tu responsabilidad. Esto es una forma de violencia.
- si sabes las condiciones y pretendes negociarlas a tu favor, estás siendo deshonesto y faltando a la verdad.
- el precio que estás pagando por lo que estás recibiendo de tu profesor de yoga ES BARATÍSIMO. Le estás cediendo tu salud mental, física y emocional. Te sirves de él como terapeuta, psicólogo, fisioterapeuta, nutricionista, entretenedor... Estás pagando poquísimo a alguien que te está dando herramientas de salud para toda la vida. Mientras ese profesor se gasta miles de euros a lo largo de su vida profesional para formarse y estar actualizado para ti. Por no hablar de SS, Hacienda, alquiler, suministros, seguros, reparaciones, material...
Digo todo esto con mucha paz, mucho flow, mucho amor y mucho de todo. Pero sobre todo lo digo porque da muchísimo gusto poner limites a quienes no respetan nuestro valor.
Por cierto, adelanto: habrá nuevas tarifas en verano 2026.