28/01/2026
Hay cuerpos que no piden más estímulo.
Piden bajar el volumen.
Antes de añadir tecnología, conviene observar.
Cómo entra el aire.
Dónde se acumula la tensión.
Qué postura sostiene (o bloquea) el gesto vocal.
Cuando el sistema está en alerta,
cualquier herramienta puede convertirse en ruido.
En esos casos, el trabajo no va de sumar técnicas,
sino de regular,
de devolver seguridad al cuerpo
para que la voz pueda organizarse sola.
La clínica empieza mucho antes de decidir qué usar.
Empieza cuando sabes no intervenir.
Y eso también es criterio.
👉 Si quieres aprender a leer estas señales y saber cuándo regular antes de intervenir, escríbeme y lo vemos con calma.