19/02/2026
Nos llaman “locas”, “intensas”, “exageradas”.
Analizan nuestro tono, nuestras lágrimas, nuestro enfado.
Pero casi nunca miran el desprecio previo.
El silencio que castiga.
La burla disfrazada de broma.
La indiferencia repetida.
La manipulación constante que va desgastando la autoestima.
La reacción es visible.
La herida que la provoca, no siempre.
Cuando una mujer explota, muchas veces lleva tiempo intentando hablar en voz baja.
Cuando una mujer se quiebra, muchas veces ya intentó ser paciente.
Cuando una mujer se enfada, muchas veces ya fue ignorada demasiadas veces.
No se trata de justificar cualquier reacción.
Se trata de entender el contexto.
Porque señalar solo la reacción sin mirar la provocación también es una forma de invalidación.
Y no, no estás loca por reaccionar.
Estás cansada de que te traten mal y encima te hagan responsable del daño que te causaron.
La salud emocional también es dejar de aceptar narrativas que te culpan por sentir.
Con cariño,
Encarni