09/03/2026
La doctrina de las signaturas, promovida por grandes figuras de la herbolaria como Paracelso (s. XVI) 🧙🏼♂️ afirmaba, entre otras cuestiones, que Dios señalaba cada planta para mostrarnos su uso terapéutico. Así, la forma, color y textura de hojas, flores, frutos o raíces eran mensajes sobre sus aplicaciones en salud.
Una planta muy comúnmente empleada para dolencias hepáticas era justamente esta, la hepática (Hepatica nobilis o Anemone hepatica). Sus hojas recordaban al hígado, y sus manchas color púrpura a las lesiones que padece este órgano. Por ello, se usó durante siglos y está recogida en innumerables tratados de herbolaria.
Hoy en día las investigaciones han comprobado su eficacia como vulneraria para tratar heridas, dada la elevada concentración de taninos de sus hojas, y su acción suave como diurética. Pero no existe evidencia sólida de que sea un remedio realmente eficaz para tratar afecciones hepáticas.
Se usan las hojas recogidas durante la floración del vegetal 🌸 (muy hermosa, por cierto), y súper importante ⚠️: las hojas se emplean secas, ya que frescas contienen una toxina sumamente irritante, la protoanemonina.