21/02/2026
Dormir mal después del cáncer no es raro 😴
Y no siempre es solo la cabeza.
Hay estudios que muestran que lo que comes influye en cómo duermes, porque la dieta puede aumentar o reducir la inflamación del cuerpo.
Y cuando la inflamación está alta, cuesta más dormirse y descansar bien.
En mujeres con cáncer de mama, las dietas más inflamatorias —con muchos ultraprocesados, carnes procesadas, fritos, azúcares y pocas frutas y verduras— se asocian con peor sueño.
De hecho, por cada punto que sube el “potencial inflamatorio” de la dieta, el riesgo de tener problemas
de sueño aumenta un 23 %.
En las que dormían peor se veía algo muy concreto: menos fruta y verdura, menos fibra y vitamina C, y más colesterol y hierro dietético.
No es magia, es inflamación circulando por el cuerpo.
Esto no quiere decir que la dieta cure el insomnio.
Quiere decir que puede estar echando leña al fuego… o quitándola.
¿Alguien te había explicado esto así?
Si te interesa entender estas piezas que suelen quedarse fuera, comenta si quieres segunda
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