31/03/2026
Me fui a Suiza de au pair de perro. Sin plan. Y de ahí salió todo lo demás.
Pero durante años, con toda esa trayectoria encima, seguía pensando que no era suficiente para hablar en público. Que mejor callar. Que quién era yo para opinar.
El síndrome del impostor. Y cuanto más formada estás, peor te da. No sé si es casualidad o si tiene que ver con que las mujeres aprendemos pronto a ocupar poco espacio. Probablemente las dos cosas.
Gracias a la terapia estoy en otro sitio. Lo digo para que tú si me lees, te sea de ayuda.
Porque mientras tanto hay personas ahí fuera diciendo barbaridades sobre nutrición y cáncer. Y a nadie le asombra. A nadie le parece raro que alguien sin formación oncológica le diga a una persona con cáncer lo que tiene que comer
Eso sí me parece raro a mí.
Ojalá todas mis compañeras nutricionistas — las éticas, las rigurosas, las que se forman de verdad — tomaran su lugar. Porque si no lo hacemos nosotras, habrá otra persona que lo haga por nosotras.
Este cambio de imagen es parte de eso. De ocupar el espacio que me corresponde.
¿A ti te cuesta tomar tu lugar profesionalmente? Me gustaría leerlo en comentarios.
saludmental