08/03/2026
El 8M no es un día para regalar flores.
Es un día para recordar por qué hicieron falta las protestas.
Porque durante siglos las mujeres trabajaron, investigaron, crearon y descubrieron…pero muchas veces sin el reconocimiento que merecían.
No porque faltara talento.
Sino porque faltaba espacio, visibilidad y oportunidades.
La historia está llena de mujeres que cambiaron el mundo mientras escuchaban que no era su lugar.
Por eso el 8 de marzo no trata solo de celebrar.
Trata de mirar la historia con honestidad.
De reconocer a las que abrieron camino.
Y de asegurarnos de que nadie vuelva a quedarse fuera del relato.
Porque la igualdad no consiste en demostrar que las mujeres pueden.
Eso ya está demostrado.
Consiste en que nunca más haya que demostrarlo.