30/12/2022
Conocido como el té de la belleza, el té blanco nos ayuda a cuidarnos tanto por dentro como por fuera.
Procede de la planta del té, la Camellia Sinensis, al igual que el té verde, el té negro o el té rojo con los que estamos más familiarizados.
La diferencia reside en que, para obtenerlo, se usan las hojas de la planta en su estado más natural. Se obtiene a partir de los brotes más tiernos, cuando aún conservan el delicado vello blanco que los recubren, de allí su nombre de té blanco. Las hojas se recogen, se marchitan naturalmente y luego se procede a su secado.
En la lista de propiedades del té blanco destacan múltiples beneficios:
- Protege eficazmente las células de tu organismo. El té blanco es la variedad de té más alta en antioxidantes.
- Cuida tu piel. ¡El té blanco es una perfecta bebida anti-aging! Los antioxidantes que contiene protegen tu piel, la mantienen hidratada y previenen la aparición de las arrugas
-Contribuye a una buena salud bucodental gracias a un efecto antiinflamatorio, antibacteriano y antiviral.
Con sus propiedades antimicrobianas, el té blanco contribuye a reducir la placa, a prevenir la formación de caries o la inflamación de las encías.
También ayuda a eliminar el mal aliento.
- Contribuye a la reducción del colesterol: estudios observacionales han demostrado que, gracias a las catequinas, el té blanco permite reducir el colesterol total y LDL (el colesterol “malo”) y protege a las partículas LDL de la oxidación.
La variedad que ofrecemos en Raíces Vivas se llama Pai Mu Tan. Típica de la provincia de Fujian ( China) compuesta por una mezcla de brotes y hojas, con tonalidades verdosas y plateadas.
En este caso hablamos de recolección fina, que consiste en el brote y las dos hojas que lo siguen y se recoge de forma exclusivamente manual.