14/10/2022
Algunas heridas cicatrizan solas con el tiempo, hay otras que no.
Hay heridas que necesitan un cuidado y atención especiales. Al no ser reconocidas, estas me influyen de manera sutil e inconsciente. Como si algo dentro de mí desplegara estrategias y recursos para poder protegerse.
Hay heridas que si no son lloradas y reconocidas se infectan y gangregan. Me impiden funcionar con normalidad y relacionarme como a mí me gustaría. Pierdo mi libertad de elegir y responder y entro en mis automatismos.
Reconocer el dolor que sentí, aquello que me faltó y que hubiera necesitado es un primer paso para empezar a separarme de mi herida. Darme en el presente aquello que necesité ayuda a que la herida empiece a cerrarse.
Reconocer lo que ocurrió en el pasado y darle un lugar, me permite liberarme en el presente.