16/02/2026
🥨Una paciente de mi consulta siempre elegía comidas con muchos sabores mezclados y buscaba texturas crujientes: patatas fritas, pan tostado, snacks...
En consulta observé algo muy concreto: Necesitaba contraste, intensidad, sorpresa.
Al explorar su historia, llegamos a la raíz: había dejado de viajar, de "moverse", de explorar el mundo para sostener a su familia numerosa.
Amaba a los suyos,
pero se había olvidado de ella.
Su cuerpo pedía “crunch”. No en el plato, sino en la vida.
La comida se había convertido en su forma inconsciente de viajar, de sentir chispa, de romper la monotonía.
Cuando empezó a recuperar pequeños espacios de exploración sin perjudicar su vida familiar—viajes cortos, planes diferentes, experiencias nuevas—su manera de comer cambió.
Suena mágico, pero es pura naturaleza. Porque a veces, el hambre no es de comida. Es de mundo. De expansión. De volver a sentir la vida en movimiento.
Preciosa, tu cuerpo te habla🫶🏼
¿Te ha pasado buscar estímulo en la comida u otro hábito compensatorio cuando tu vida se siente plana o repetitiva?
Si este post te aporta una mirada nueva, dale un ❤️
Y compártelo con esa amiga que siempre dice
“cuando tenga tiempo viajaré”… pero hoy se anestesia con pequeños parches.
Estoy aquí para ayudarte a escuchar lo que tu cuerpo pide y a nutrirte desde un lugar más consciente y auténtico🫶🏼
He creado una sesión online de claridad "Encuentra tu equilibrio interno. Libérate del hambre emocional".
Es una Sesión Premium 90´ (online) – profunda y práctica – en la que te ayudo a comprender qué necesidad emocional estás intentando llenar —con comida o con otros hábitos compensatorios — y cómo empezar a liberarte de ese círculo vicioso sin culpa, control ni lucha.
Si deseas trabajar conmigo, escríbeme por privado.
Un abrazo muy cálido,
Daria 💛