Las extensiones de pestañas forman parte de un procedimiento estético que consiste en colocar extensiones sobre nuestras propias pestañas con el objeto de alargarlas, dar un efecto de mayor abundancia de las mismas, intensificar su color y aumentar la curvatura. Es una técnica que sea ha popularizado tanto por la sencillez e inocuidad de su aplicación como por ofrecer la posibilidad de modificar,
de forma efectiva, la mirada aportando expresión y definición de una forma muy natural. La aplicación no es dolorosa sino todo lo contrario, se realiza de manera delicada aplicando de una en una la extensión sobre la pestaña natural, desde la mitad más cercana a los párpados hasta el punto exterior. Como adherente se utilizan productos con las garantías sanitarias correspondientes, elaborados para ojos sensibles e hipoalergénicos a fin de cuidar al máximo la zona ocular, aunque en principio no ha de tener ningún contacto con la piel. Todo el proceso toma aproximadamente entre una hora y media y dos horas de trabajo según la cantidad de unidades aplicadas en cada ojo. Las sesiones para los retoques periódicos (recomendados cada 3-5 semanas) y que apuntan a refrescar la apariencia y renovar la vitalidad del tratamiento. En cuanto a la duración, todo dependerá del ciclo de vida de nuestras pestañas naturales sobre las cuales se adhieren las extensiones, la media puede establecerse entre los 2 y los 3 meses.