19/02/2026
Eckhart Tolle nos invita a vivir en el ser (consciencia), dejando el ego (mente, identidad) a un lado. Sin embargo, esta frase: “La manera más pura de enseñar es ser”, la podemos leer de varias maneras. Si bien es cierto que, a medida que las personas nos identificamos menos con nuestro ego y conectamos más con nuestra esencia, logramos experimentar cambios en nuestra manera de pensar, sentir y actuar, a mi me gusta interpretar esta frase también de otra manera.
El verdadero maestro, el que ENSEÑA, no lo hace sólo con sus palabras (que también), lo hace sobre todo con su ejemplo. Muchas veces sólo estando. Simple y llanamente SIENDO, con su esencia luminosa, pura, auténtica, inigualable y a la vez parte del Todo. Cuando se tiene la inmensa fortuna de hallar una buena maestra o maestro que con sus gestos, su escucha activa, su hablar preciso y certero, te ilumina el camino, aprovéchalo: el Universo te está brindando un regalo. Estas personas que enseñan con su manera de ser, con su esencia, nos aportan tanto bienestar y positivismo en nuestra vida, que logran crear, siendo menos, simplemente SIENDO (algo tan difícil para las personas cuando estamos desconectadas de lo que realmente somos). Son faros de luz, maestras y maestros que crean, sin pretenderlo, un efecto de resonancia que inevitablemente inspira a otras, a otros, a buscar su Verdadero Ser. Por suerte tengo a quien me ha enseñado y enseña SIENDO.