14/02/2026
En las relaciones, solemos asociar el amor a gestos grandes, fechas señaladas o demostraciones visibles.
Pero desde la psicología sabemos que lo que realmente fortalece un vínculo es mucho más discreto.
Sentirse escuchado, validado, tenido en cuenta y acompañado en lo cotidiano crea una base de seguridad emocional que no depende de momentos puntuales, sino de la repetición.
El amor adulto no se construye solo con intensidad, sino con presencia, reparación y disponibilidad emocional.
Hoy, quizá el mejor gesto no sea hacer algo extraordinario, sino cuidar aquello que ya está funcionando.