30/04/2026
Que difícil es ser humano: nacer no lo elegimos, vivir no siempre sabemos cómo, y morir nadie quiere.
Se cuenta que Alejandro Magno, en su lecho de muerte, pidió tres cosas:
1. Que su ataúd fuera llevado por los mejores médicos de su época.
2. Que sus tesoros (oro, plata y piedras preciosas) fueran esparcidos por el camino hasta su tumba.
3. Que sus manos quedaran fuera del ataúd, a la vista de todos.
Cuando le preguntaron el motivo, respondió:
Que los médicos lo llevaran para recordar que ni ellos tienen poder ante la muerte.
Que los tesoros se quedaran en el camino para mostrar que lo material aquí permanece.
Y que sus manos quedaran vacías para evidenciar que así venimos y así nos vamos.
Nada material nos llevamos.
El verdadero tesoro es el tiempo.
Podemos ganar más dinero, pero no más tiempo.
Y cuando le das tu tiempo a alguien, le estás dando una parte de tu vida que no vuelve.
Por eso, el mejor regalo no es algo material, sino el tiempo que eliges compartir.
Cuídalo.
Y elige bien con quién lo inviertes.