02/04/2026
Un objetivo básico en el trabajo con adolescentes es ayudarles a que integren de manera adecuada los cambios que experimentan durante esta etapa en la que construyen su identidad y en la que comienzan a tener mayor independencia psicológica y social.
Los cambios que experimentan a nivel físico, psicológico y emocional ocurren de manera muy rápida y abrupta, y no siempre pueden procesar estos cambios de forma favorable. Se sienten en una montaña rusa, llena de vaivenes emocionales que no esperan y que no siempre comprenden.
Las psicólogas y psicólogos enseñamos estrategias para que los adolescentes logren comprender y aceptar esta etapa. Pero es importante destacar que los adolescentes forman parte de una unidad familiar. Sin una adecuada interacción y colaboración entre los hijos e hijas adolescentes y sus padres, no será fácil avanzar adecuadamente en este período tan importante.
Los padres y madres a menudo se sienten perdidos e incomprendidos ante la adolescencia de sus hijos e hijas, y es algo muy normal. Se producen muchos cambios en ellos y ellas y a una gran velocidad. Ofrecer a los padres herramientas de manejo repercutirá positivamente en la persona adolescente y en el clima familiar, y ambas esferas se alimentan mutuamente en la buena dirección.
Las figuras parentales son indispensables en este proceso. Durante la infancia son las que enseñan a los hijos e hijas a establecer apegos, a vincularse, y ahora, en la adolescencia, son también fundamentales en esta nueva etapa de aprendizaje.