05/02/2026
Un diagnóstico de cáncer no solo remueve el cuerpo. También remueve la vida, las rutinas, las certezas… y, sobre todo, las emociones.
A veces aparece el miedo.
Otras, la rabia, la culpa, la confusión.
Y todas son válidas.
Porque lo que se siente necesita espacio y acompañamiento.
Y frases como “no es para tanto” no alivian, no ayudan, solo alejan…
👉 Acompañar de verdad es saber quedarse cerca para sostener, apoyar y escuchar.