19/12/2025
Hoy comienzan las vacaciones de Navidad y éstas llegan con ilusión… pero también con un poco de caos: horarios que saltan por los aires, más estímulos, cambios de rutinas, cansancio acumulado del trimestre y un nivel de exigencia social bastante alto.
Aquí tienes una guía práctica para sobrevivir (bien) a estos días en casa:
1. Baja expectativas (de todos).
No hace falta tener el día lleno de planes.
A veces el mejor plan es no tener plan.
Tu paz y la suya importan más que hacer actividades “perfectas”.
2. Mantén una estructura mínima.
No hace falta horario militar, pero sí tres anclas al día: hora de levantarse aproximada, una comida tranquila, un ratito fijo de juego o descanso.
Estas pequeñas rutinas sostienen muchísimo.
3. Alterna estímulos y calma.
Mucha Navidad, mucha emoción, mucha gente. Equilibra con juegos tranquilos, pintar, lectura, tiempo “de sofá”...
La regulación no ocurre sola: hay que ayudarles a “bajar”.
4. Deja espacios de juego libre.
No todo tiene que ser manualidades, recetas o actividades. El juego libre reduce la frustración, mejora la creatividad y les ayuda a autoregularse
Además… te regala ratitos de descanso.
5. Anticipa lo importante.
Días con familia, cambios de casa, muchos planes… Anticipar reduce un 50% los conflictos típicos de estas fechas.
“Hoy iremos a casa de los tíos. Habrá más gente, si necesitas un ratito nos lo dices.”
6. Cuida los tiempos de pantalla.
En vacaciones pueden ser aliados, pero con intención: tiempos acotados, elegir contenidos tranquilos y educativos, avisar antes de terminar.
El problema no es la pantalla: es cómo se usa.
7. Prioriza la conexión.
Un juego corto.
Un abrazo largo.
Una risa tonta.
Tres minutos así valen más que un plan de hora y media.
La conexión es lo que “calma la Navidad”.
*Guárdalo para cuando lleguen los días locos y necesites recuperar la calma en casa.*