11/10/2025
En la clase de ayer por la mañana, tras una serie de movimientos de muslos y estiramientos muy sencillos pero de gran impacto, los alumnos empezaron a gemir y jadear mientras se tumbaban para prepararse para la siguiente posición antes de savasana.
Compartí un chiste reconfortante: sin dolor no hay crecimiento, así es la vida. Toda la clase rió.
Como seres humanos, necesitamos aprender a ser resilientes y aceptar el dolor o la pérdida, porque la vida siempre tiene opuestos. La vida no siempre es tranquila y hermosa; también incluye sorpresas y eventos desafortunados.
Por lo tanto, entrenar el cuerpo y, sobre todo, fortalecer el espíritu desde dentro es la manera de ayudarnos a ser resilientes y aceptar las cosas no tan bonitas para pasar a otras cosas bellas.
Que tengan un feliz fin de semana 🥰🙏
#11102025