17/02/2026
Llueve, y seguimos el día….pero cuando estamos en duelo, ese seguir se hace más difícil.
Llueve y el corazón llora la ausencia.
Llueve y la mente no procesa.
Llueve y el cuerpo pide parar.
Llueve, escúchate y descansa. Y después si sigue lloviendo, quizá decidas ponerte tus botas de agua y caminar entre la lluvia, entre el dolor y la tristeza, permitiendo que duela, que sane, que el agua renueve y nos traiga más vida.
Pero hoy descansa. Hoy llueve. Mañana si lo necesitas, llámame y caminaremos juntos.
Te escucho. Te leo. Te siento.