04/03/2026
🚽 ¿Sabías que la forma en la que vas al baño puede estar afectando tu suelo pélvico?
Como fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, veo cada día pequeños “malos hábitos” que parecen inofensivos… pero que a largo plazo pasan factura. Te los cuento 👇
1️⃣ La postura importa (mucho).
Sentarte en 90º no es lo ideal. Elevar los pies con un banquito y llevar ligeramente el tronco hacia delante ayuda a relajar el suelo pélvico y facilita la evacuación sin empujar de más.
2️⃣ Empujar conteniendo la respiración.
Hacer fuerza en apnea aumenta la presión sobre el suelo pélvico. En lugar de eso, prueba a exhalar suavemente mientras dejas que el abdomen se expanda. Sí, respirar bien también se entrena 🫶
3️⃣ Vivir en el baño con el móvil.
Desconectar la señal corporal por estar en redes hace que prolonguemos el tiempo sentadas sin necesidad. Más tiempo ≠ mejor evacuación. Tu suelo pélvico no necesita scroll infinito.
4️⃣ Ignorar las ganas (o forzarlas sin tenerlas).
Ni aguantar sistemáticamente ni sentarte “por si acaso”. Escuchar tu reflejo es clave para no alterar el ritmo intestinal.
5️⃣ Alimentación e hidratación pobres.
La consistencia de las heces importa. Poco agua y poca fibra pueden hacerlas duras; exceso de ultraprocesados puede alterar el ritmo. Nuestro intestino necesita equilibrio para que el suelo pélvico no tenga que compensar.
💡 Ir al baño no debería implicar dolor, esfuerzo excesivo ni sensación de vaciado incompleto.
Si algo de esto te suena… tu cuerpo te está pidiendo que le prestes atención.
Cuidar el suelo pélvico también empieza en el WC. 🤍
¿Te habías parado a pensar en esto?