19/04/2026
Si algo puedo confirmar es que la vida son retos. Continuamente.
Lugares, situaciones, objetivos que ni te planteabas aparecen en mitad de tu camino y terminan convirtiéndose en algo tan complejo como apasionante.
Estoy en una de las etapas más complejas y difíciles de toda mi vida, y aunque sigo despertando en mitad de la noche, aturdida de miedo por la responsabilidad y preguntándome por qué leches me metí en esto con lo tranquilica que estaba yo, cada mañana sigo levantándome con el firme propósito de darle un sentido a este reto.
Yo sabía que quería a mi pueblo… pero en estos cinco meses he descubierto un amor tan grande que es difícil de explicar. Me sorprendo llorando en medio de una actuación del coro municipal pensando “es que tenemos el mejor coro del mundo”, o desfilar junto a la Cofradía con tanta historia y tradición detrás, o ver súper orgullosa a las asociaciones arrimado el hombro para llevar actividades a cabo. Jolin, es que no puede ser más bonito ver a personas haciendo cosas por otras personas…
Me habéis preguntado un montón de veces que por qué me metí en esto que no me pega nada, que es la política. Que cómo resisto las críticas o el machaque y siempre os digo lo mismo: para empezar tener una compañera como ayuda mucho. Cada vez que me pongo moñas me da un empujón y me dice convencida que pá’lante. Y también porque yo no vivo la política como vulgarmente se entiende, como una plataforma “para escalar” no… yo la veo como un vehículo para HACER.
Y sí, por mucho amor que le pongas (y le pongo mucho) siempre va a haber alguien a quien no le guste absolutamente nada de lo que haces, incluso que no le gustes absolutamente nada tú… es parte del compromiso: aceptar todas las voces y quererlas igual que a los que te dicen que lo haces genial.
Me siento como una mamá de 7.500 hijos (los habitantes de María de Huerva) cada uno con su peculiaridad, pero trabajando por todos. Independientemente de si me atizan o me adoran.
No he llegado a esto por los laureles (ya recogí todos en etapas anteriores), esto va más allá. Ahora es el momento de sembrar, de currar y de doblar el lomo, porque alguien tiene que hacerlo. Para eso es la política.