01/12/2025
Hoy se inicia el Adviento, un periodo que, más allá de su sentido religioso, nos ofrece una oportunidad muy valiosa desde la psicología para detenernos.
Vivimos gran parte del año en modo automático. El Adviento —creas o no en su origen espiritual— puede servir como un marcador simbólico para frenar, observarnos y preguntarnos:
¿Cómo estoy llegando a este final de año?
¿Qué necesito cerrar, soltar o agradecer?
¿Qué quiero cultivar en mí para el próximo ciclo?
Desde la psicología, sabemos que los rituales (religiosos o no) ayudan a estructurar el tiempo, a darle sentido a lo que vivimos y a conectar con nuestras necesidades internas. El Adviento puede convertirse en uno de esos rituales personales.
Para quienes tienen fe, este tiempo representa esperanza y preparación espiritual.
Para quienes no, puede ser una práctica de autocuidado, introspección y planificación consciente.
✨ Lo importante no es la creencia, sino la intención:permitirnos una pausa reflexiva para escuchar nuestra mente, nuestras emociones y nuestro cuerpo.