Licenciada en Psicología por vocación y con el corazón en lo que hago. Pero también fui profesora, azafata de eventos, asistente social, coordinadora de grupos, educadora familiar y guía en retiros de bienestar en plena montaña. Cada uno de esos caminos me ha traído hasta aquí, donde ahora acompaño a otras personas en su propio viaje. Pasé 9 años en Londres, donde me enfrenté a desafíos que me mol
dearon con fuerza y ternura a la vez. Aprendí a sostenerme, a confiar en mí y a ver la riqueza de lo multicultural y lo humano en su forma más cruda y más hermosa. Esa ciudad me dio herramientas, resiliencia y una mirada más amplia del mundo y de mí misma. Me retiré al silencio de la naturaleza y allí, entre árboles y amaneceres, empezó mi camino espiritual. Aprendí meditación de verdad —esa que no solo se hace en cojín, de la mano de una gran mentora y yogui espiritual. Hoy, acompaño procesos desde un enfoque integrativo: escucho tu historia, tu cuerpo, tus emociones y tu niña interior. Y lo hago con creatividad, sensibilidad y una mirada amorosa que no juzga, sino que acoge. Me inspira la naturaleza, el piar de los pájaros, el café con pastel, leer con música de fondo, y los paseos en calma. Creo que la vida tiene sentido cuando podemos vivirla con alegría, con curiosidad y con coraje. Mi forma de trabajar no busca que “encajes” en un molde, sino ayudarte a recuperar tu autenticidad. A sanar desde dentro. A volver a jugar, a reír, a crear. Porque sí, la creatividad también cura. Te invito a un espacio donde no hace falta tenerlo todo claro. Donde puedes explorar tus sombras sin miedo y reconectar con tu luz. No te diré lo que tienes que hacer, te acompaño a descubrirlo tú.