12/12/2025
🫁 Un hábito sencillo que previene complicaciones respiratorias
Durante esta temporada de influenza y otros virus respiratorios, vale la pena recordar uno de los aprendizajes más útiles que nos dejó la pandemia:
el uso de la mascarilla como medida higiénica eficaz y de sentido común.
Cuando una persona cursa una infección respiratoria viral, sus vías respiratorias están inflamadas y más vulnerables. En ese contexto, el contacto cercano con convivientes puede favorecer sobreinfecciones bacterianas, que pueden complicar el cuadro inicial y prolongar la enfermedad.
El uso de mascarilla ayuda a reducir:
• sinusitis bacteriana
• otitis media
• bronquitis bacteriana
• neumonía secundaria
• exacerbaciones de asma o EPOC
Esto ocurre porque la mascarilla disminuye el intercambio de virus y bacterias respiratorias entre convivientes, protegiendo tanto a la persona enferma como a quienes viven con ella.
😷 Usar mascarilla puede resultar una incomodidad leve y temporal, pero es una inversión inteligente para evitar una molestia mucho mayor:
una infección respiratoria más severa, una complicación bacteriana o el contagio de personas vulnerables.
⏳ Mantener este hábito durante aproximadamente 10 días desde el inicio de los síntomas del conviviente enfermo puede reducir de forma importante el riesgo de contagio y de complicaciones, especialmente cuando en casa hay:
👵 adultos mayores
🧒 niños pequeños
🫁 personas con enfermedades respiratorias crónicas
🩺 pacientes con enfermedades de base
Pequeñas medidas, aplicadas en el momento adecuado, pueden marcar una gran diferencia en la evolución de una infección respiratoria.
💙 Cuidarnos es también cuidar a los demás.
Clínica Respira
Especialistas en salud respiratoria