29/11/2025
Fibromialgia y cistitis intersticial: un vínculo poco conocido pero revelador
La fibromialgia suele describirse como un síndrome de dolor crónico que invade músculos y articulaciones, pero su alcance va mucho más allá. Entre las manifestaciones menos reconocidas está la cistitis intersticial, una condición que convierte la vejiga en un foco constante de dolor y urgencia.
Lo interesante es que, en algunos pacientes, la fibromialgia no solo acompaña a la cistitis intersticial: puede ser el desencadenante directo. La explicación está en la sensibilización central, ese fenómeno en el que el sistema nervioso amplifica las señales de dolor y las difunde a distintos órganos. Así, lo que comienza como un trastorno musculoesquelético termina afectando la mucosa vesical, generando inflamación neurogénica y una sensación de amenaza permanente en la pelvis.
El resultado es un círculo difícil de romper:
- Dolor pélvico que se suma al dolor generalizado.
- Urgencia urinaria que interrumpe el sueño y aumenta la fatiga.
- Estrés y ansiedad que intensifican tanto la fibromialgia como la cistitis.
Este vínculo revela cómo la fibromialgia es más que “dolor en los músculos”: es un síndrome sistémico capaz de alterar la percepción corporal y la función de órganos internos. Comprenderlo abre la puerta a un abordaje más integral: no basta con tratar el dolor, hay que atender también la vejiga, el sueño, el estrés y la calidad de vida en su conjunto.
📌 Reflexión: hablar de fibromialgia y cistitis intersticial es hablar de dos caras de la misma moneda: el cuerpo y el sistema nervioso en un estado de hiperalerta. Reconocer esta relación no solo ayuda a los pacientes a entender sus síntomas, sino que les devuelve la certeza de que no están “imaginando” su malestar: existe una base fisiológica real que merece atención y cuidado.