01/02/2026
Llegué súper emocionada, tranquila y no pensaba que me costaría, siempre he considerado que nado bien… pero bueno, de todo se aprende… y si, sentí ansiedad porque mi cabeza tenía mucho ruido, me preguntaba qué pasaría si no podía hablar bajo el agua, si retrasaría a mi compañero, si lo haría bien o mal.
Pero el mar y la compañía me fueron dando la tranquilidad de poder hacerlo, le agradecí mil veces a mi cuerpo mientras estaba abajo, hablé con los animales (aunque ellos no lo sabían), escuché mi respiración, le entregué al mar mis miedos y le pedí mis deseos.
Confié en otro, en su conocimiento, en su experiencia… observé, me divertí, quise reírme, dije mil cosas mentalmente, aprendí a parar antes de reaccionar…y al final fui feliz…me abrí a una nueva experiencia que aunque retadora me puso a pensar en mi, en otros y hasta en el planeta…
Muchos miedos están más en la cabeza que en la realidad, y solo hay que atrevernos.
El mar puede ser maestro y nosotros aprendices en él. 🌊 Eso sí, tengo muy claro que lo seguiré haciendo con expertos .sai
Ahora solo sé que quiero seguir buceando… 🧜🏼♀️