31/01/2026
“Bajo el amparo de Dios, hoy entregamos a un ser amado de vuelta a sus brazos. Aunque nuestros corazones están afligidos, nos consuela saber que ya no hay dolor ni cansancio, solo paz infinita. Confiamos en la promesa de la resurrección y en que, en la casa del Padre, nos volveremos a encontrar. Que la luz perpetua brille para siempre."