06/11/2025
El síndrome de abstinencia emocional es un conjunto de síntomas psicológicos y emocionales que surgen tras la interrupción de una adicción (de sustancias o conductual) o de una relación de dependencia emocional. Se caracteriza por ansiedad, irritabilidad, vacío y dificultad para sentir placer, y se debe a un desequilibrio neuroquímico que la dependencia generó en el cerebro. El cuerpo y la mente reaccionan a la falta de la fuente de placer o el vínculo al que se estaba acostumbrado.
Síntomas comunes
Ansiedad intensa: Puede incluir ataques de pánico.
Irritabilidad: Cambios de humor abruptos y frustración.
Depresión o vacío: Sentimientos de tristeza y desesperanza.
Apatía: Dificultad para disfrutar de actividades cotidianas.
Baja motivación: Sensación de pérdida de propósito.
Insomnio: Dificultad para dormir o patrones de sueño alterados.
Aislamiento social: Tendencia a alejarse de los demás.
Pensamientos obsesivos: Pensamientos recurrentes sobre la sustancia o la persona.
Relación con la dependencia emocional
Conoces "el síndrome de abstinencia emocional"?
Así es, no solo podemos ser adictos alguna sustancia, también podemos ser adictos a comportamientos, conductas y personas (pareja, hijos, amigos, familia, etc).
Y si afortunadamente nos liberamos de estas situaciones, nos enfrentamos a una abstinencia, con esto no quiero decir que mejor te quedes ahí, si no todo lo contrario, es un proceso normal en el cual no debes sentir culpa.
Se manifiesta en rupturas de relaciones donde había dependencia, ya que el cerebro se acostumbra a la activación neuronal que esa persona generaba.
Los síntomas pueden variar en intensidad y duración, pero con el tiempo y el contacto cero, tienden a debilitarse.
Se manifiestan conductas compulsivas como llamar o enviar mensajes de forma insistente, intentar encuentros "casuales" o mostrarse ambivalente (agresividad seguida de arrepentimiento).
¿Cómo se supera?
Busca apoyo profesional: La psicoterapia puede ser fundamental para manejar el duelo y modificar patrones de dependencia.
Establece rutinas saludables: Mantén hábitos como una dieta equilibrada, ejercicio físico y horarios de sueño regulares.
Prioriza objetivos a largo plazo: Fija metas personales y profesionales para recuperar la motivación y el sentido de propósito.
Crea una red de apoyo: Rodearte de personas que te quieran puede ayudarte a combatir el aislamiento social.
Buscar ayuda no es ser débil, es aprender a sanar.