20/03/2026
EQUINOX
Equinoccio = equilibrio. Equilibrio entre luz y oscuridad, verano e invierno, yin y yang. Pero no puedo crear este equilibrio fuera, en la tierra, hasta que lo encuentre dentro, armonizando mi cuerpo corpóreo, mi respiración-cuerpo, y mi cuerpo maravilloso. Los individuos desequilibrados no pueden producir equilibrio en el colectivo, en la nación, en el mundo. Mi propio cuerpo es, después de todo, un holograma del cuerpo cósmico, donde integro las energías masculinas y femeninas, las solares y lunares, celebrando su danza en espiral alrededor del árbol de la vida, mi médula espinal. Aquí encuentro, en un lugar secreto más cerca que mi alma, la Cámara Nupcial, donde presencio la boda de Shiva y Shakti, Cristo y María, la Inamovible y su Danza.
Cuando paso por una puerta infinitesimal en un átomo de mi carne, entro en una extensión infinita, el útero de la creación. Uniéndome en aliento y brote, descanso en el bindhu equinoxial, donde el levantamiento y la caída se abrazan. En esta pequeña hendidura, este humilde valle, justo debajo de mis latidos y sobre mi plexo solar, vuelvo a casa.
La espada de mi esternón apunta hacia abajo en esta oración herida, por eso los anatomistas llaman a su punto inferior el proceso xifoides, desde el griego, xifos, que significa espada. Muy bien, entonces, que este aliento sea una suave espada de amor, atravesando mi corazón en el silencio donde se conciben mundos, en la quietud donde las estrellas se hilan.
Los místicos judíos llamaron a este punto de equilibrio el ain soph aur: literalmente, nada-punto donde nace la luz. Aquí entro en la corriente de lo no creado, el eje de seda que enhebra la cuenta de mi cuerpo, con trillones de soles, hasta el centro de la galaxia, y el centro del zodiaco. Querido amigo, antes de las palabras, antes de las acciones, deja que haya maravilla para equilibrar los remolinos.
~ Fred LaMotte
[Arte: Christopher Remmers]
Del fb
The Cosmic Dancer