04/12/2025
El intercambio energético en el s**o
¿Por qué debes cuidar con quién compartes tu energía?
En la magia y en la vida, el s**o nunca es solo físico.
Es un puente energético que une campos, memorias, miedos, deseos y también sombras.
Cuando te unes a alguien, sus cuerpos se encuentran, sí
pero también se encuentran tus auras, tus emociones, tu energía vital y la energía del otro.
En ese instante, hay un intercambio que deja huella en ambos.
Por eso dicen que no sólo te acuestas con la persona…
sino con su historia, su vibración, sus heridas y sus luces.
El s**o es un ritual, aunque no lo llames así
Cada encuentro sexual es un acto de magia:
• abre portales emocionales
• mezcla frecuencias
• intercambia cargas kármicas
• deja impresiones energéticas en el aura
• puede sanar o drenar
Por eso, después de estar con ciertas personas, te sientes:
• cansada sin razón
• emocionalmente confundida
• vacía
• ansiosa
• o incluso con pensamientos que no son tuyos
Y al contrario, con otras personas te sientes:
• ligera
• radiante
• centrada
• en paz
• expandida
La diferencia no está en el acto, sino en la energía de la persona.
La ley energética del intercambio
Cuando tienes un encuentro sexual:
1. Tú recibes parte de su energía vital.
Y él recibe parte de la tuya.
2. Sus emociones se imprimen en tu aura.
Lo que él carga, parte de eso se pega en ti.
3. Tu chakra sacro se abre.
Y por ahí entra todo: confianza, sombra, deseos, miedos, vibración.
4. La memoria del cuerpo lo guarda. Aunque no vuelvas a verlo, su energía permanece un tiempo.
Esto explica por qué a veces una relación breve puede dejar efectos profundos y una larga puede no dejar nada cuando no hubo verdadero intercambio.
¿Con quién NO es recomendable intercambiar energía?
• Personas inestables emocionalmente
• Personas que mienten o manipulan
• Personas que viven en constante caos
• Personas adictivas o destructivas
• Personas que tratan el s**o como consumo, no como conexión
• Personas que solo buscan absorber tu energía
Su vibración puede arrastrar la tuya hacia abajo, sin que te des cuenta.
¿Y con quién SÍ?
Con quien:
• te respeta
• te cuida
• te da paz
• te hace sentir vista
• te inspira a ser mejor
• tiene una energía estable y honesta
• se une a ti desde la presencia, no desde la carencia
El s**o con alguien así no te resta.
Te expande.
Elegir con quién compartes tu energía es un acto de magia y de amor propio
Tu cuerpo es templo.
Tu energía es sagrada.
Tu sexualidad es poder.
No estás hecha para compartir tu luz con cualquiera.
Estás hecha para unirte sólo a quienes sostienen tu alma, honran tu energía y respetan tu camino espiritual.
El s**o no es “casual”.
Es alquimia.