27/11/2025
😳“Pasaré 71 años en la carc*el y jamás me permitieron contar mi versión.”
Nunca he negado que estuve ahí. Sé que cometí un d*lito y también reconozco que merezco enfrentar las consecuencias. Pero una cosa es pagar por lo que hiciste, y otra muy distinta es que se te niegue el derecho a contar tu versión de los hechos.
Desde el primer momento, se me negó el acceso a un abogado durante mi declaración. Me presentaron como un delicuente sin derecho a defensa. Mi testimonio fue anulado por haber sido obtenido de manera ilegal.
Grabaciones desaparecieron, pruebas fueron alteradas y, lo más grave, permitieron que la escena del crimn fuera remodelada antes de que pudiera realizarse una reconstrucción adecuada. ¿Qué clase de justicia es esa?
No pido indulgencia. Solo exijo lo que a cualquiera le corresponde: ser juzgado conforme a derecho, con un proceso legal, justo y transparente. Si, después de eso, se determina que debo permanecer aquí, lo aceptaré. Pero que sea bajo un juicio legítimo, no uno manipulado desde el principio.
Tenía 21 años. Estaba enamorado, confundido, cegado. No justifico lo que hice, pero tampoco puedo negar que mis decisiones estuvieron influidas por emociones mal gestionadas. Hoy, 14 años después, tengo la claridad que me faltaba entonces. Sé que debí haberme alejado, que todo esto pudo haberse evitado si hubiese tenido el valor de decir “esto está mal”. No lo hice, y eso me pesa cada día.
Ver que una persona a la que señalé como autora intelectual jamás fue procesada, y que testigos clave no se presentaron a los careos, incluso después de tantos años, me hace cuestionar cuán justo fue todo este proceso. Lo repito: no intento evadir mi responsabilidad. Solo pido que se escuche mi voz, que se reconozcan las irregularidades cometidas en mi contra y que se me conceda el juicio que nunca tuve.
👉🏻Diego Santoy rompe el silencio desde prisión con un testimonio crudo y directo sobre un proceso judicial que, según él, lo condenó más por la presión mediática que por pruebas contundentes. En 2021, un juez ratificó su sentencia: 71 años, 7 meses y 27 días de prisión.