07/10/2022
razones para acudir a terapia psicológica:
1. Hemos sufrido una pérdida
Esta puede parecer el momento más obvio para recurrir a la ayuda de un psicoterapeuta, pero no todo el mundo lo ve igual. Pero la verdad es que aunque la muerte es una parte inevitable de la vida, eso no la hace más fácil de afrontar y el duelo por la pérdida de un ser querido puede llegar a ser muy difícil de superar.
Un duelo que no se ha sabido llevar puede convertirse en un duelo patológico, el cual puede conducir a problemas emocionales más largos e intensos.
2. Nos estamos enfrentando a un cambio en nuestra vida
Los grandes cambios vitales, como la maternidad y la paternidad, iniciar una nueva etapa de la vida en un lugar nuevo o el mero hecho de comenzar un nuevo trabajo o una nueva carrera pueden resultar estresantes o difíciles de manejar.
3. Aprender a manejar emociones
En ciertos momentos, podemos experimentar emociones negativas o angustiosas que no siempre sabemos manejar.
4. Evitar pensamientos negativos o dañinos
Aunque a primera vista pueda parecernos algo extremo, las situaciones emocionales complicadas que quedan por resolver pueden acabar por convertirse en problemas o trastornos emocionales graves.
5. Superar un temor
Tanto si se trata de una fobia como de un temor menos intenso, los miedos pueden llegar a interferir significativamente en nuestro día a día o impedirnos hacer cosas que realmente nos gustaría experimentar.
6. Recuperar la motivación por aquello que antes nos hacía sentir bien
La pérdida de la motivación en aquellos aspectos de la vida o situaciones que antes nos hacían sentir bien es un indicador de que algo nos está pasando. Si antes nos encantaba salir y estar con más gente, pero ultimamente nos estamos alejando de nuestro entorno social puede que, en realidad, estemos experimentando algo más profundo.
7. Evitar tener que recurrir a otras alternativas que pueden ser dañinas
Algunas situaciones vitales pueden llevarnos a tal extremo emocional que algunas personas se sienten en la necesidad de recurrir al alcohol o las dr**as como forma de lidiar con aquello que está sucediendo en su vida.
8. Nos sentimos solos
Paradójicamente, en una era en la que estamos más conectados que nunca con el resto del mundo, la soledad es uno de los sentimientos que afecta a mayor número de personas.
9. Mejorar nuestra relación sentimental o de pareja
Las relaciones de pareja, sin importar de qué tipo sean estas, implican un trabajo duro en el que no siempre obtenemos los resultados que queremos.
10. Aprender a tomar el control (o aceptar que no lo tenemos).
Bajo ciertas circunstancias, podemos experimentar esa desagradable sensación de que hemos perdido el control de nuestra vida.
11. Dormir mejor
La experimentación de estados emocionales intensos, estrés o las preocupaciones del día a día, pueden alterar nuestros patrones de sueño, impidiendo que descansemos bien, favoreciendo el insomnio y, por lo tanto, haciendo que nos sintamos más cansados y de peor humor.
12. Simplemente hablar con alguien
Finalmente y haciendo hincapié en todo lo que hemos dicho anteriormente, no es necesario tener que esperar a que algo malo nos ocurra para acudir a terapia psicológica. En ciertos momentos, solamente necesitamos a alguien que nos escuche, alguien que no nos juzgue y para ello, nada mejor que un buen profesional en psicología.